En realidad este año no he ido todo lo que me hubiese gustado a la Feria del  libro, y he roto a mi pesar con algunas de mis íntimas tradiciones: comprar un título nuevo para mi estantería Milán Kundera, regalar a mis tres sobrinos un lote de libros infantiles recomendado por Pilar (la fantástica dueña de El dragón lector), regalarme un caprichito (El libro de las preguntas de Neruda, pero la edición de Media vaca con ilustraciones de Isidro Ferrer, me ha dado una rabia quedarme si él de la pera), un libro de mi lista de espera mental, y otro libro escogido bien por la portada, bien porque el nombre del autor me sea simpático. Lo que sí hemos hecho, ha sido ir a Estudio en escarlata a recoger el pedido aquel que habíamos encargado en la tienda, y que no pudimos recoger en su momento

Aquí O, ho-jeando su pedido, :)