Me fastidia escribir tan poquito y tan de vez en cuando, y cuando me pongo me cuesta cada vez más. Creo que mantener un blog activo supone el mismo mantenimiento que un músculo, que cuanto más lo ejercitamos, mejor funciona, con más soltura y agilidad, y escribir es algo similar.

En todo caso, y como hoy es viernes, qué mejor que inaugurar este karaoke, que con un homenaje a todas las canciones que ya lo fueron alguna vez, pero que han quedado relegadas al fondo del cajón de los dos años y medio (y más) de opendiary. Así que elige tu favorita porque ésta vez, además está enriquecida con su vídeo:

 You are my best friend, de Queen

Tengo el corazón contento, de Marisol (sale Jaime de Mora, me encanta!)

Superman, de Astrud , el vídeo es una caca, pero no he encontrado nada mejor

Gold, de Spandau Ballet. Aunque debo reconoce que desde que escucho a todas horas M80, ha perdido mucho feeling

Raindrops keep falling on my head, ¡qué otoñal!

¡Las cinco y media! uy, no puedo seguir, me tengo que ir a Segovia, donde se celebra este fin de semana el Hay Festival, un festival de arte y literatura importado de Gales, de Hay-on-Wye, un pueblo de 1500 habitantes donde un día, a uno de ellos, le tocó la lotería y con ello le dio por montar un festival. Hoy es un encuentro de cineastas, artistas, público, literatos, cineastas y mentes despejadas en general, del que Bill Clinton dijo que era el Woodstock de la mente, dicho así, ¡qué rollo intelectualoide, no? PUES NO.

Y como  el festival les iba bien en el pueblo, decidieron abrir hasta 41 librerías y convertirse en el lugar con más librerías por habitante de todo el mundo, envidia de Peñaranda de Bracamonde (Salamanca, con una tasa de lectura 14 veces superior a la media, ja!).  Y como veían que a su Gales acudían genios de todo el mundo, premios nóveles y todo, quisieron invitar a Gabriel García Márquez, quien no sale de su Cartagena natal ni a tiros, y no fue. Pero si Gabo no va al festival, ¡llevemos el festival a Cartagena! y así surgió la idea de organizar el Hay Festival fuera de su pueblo originario.

Y este fin de semana le toca a Segovia, la ciudad castellana perfecta para celebrar esta fiesta, con el cielo más azul de toda la meseta. Vamos a la fiesta de celebración de los 120.000 ejemplares vendidos de Entre Limones, historia de un optimista, la biografía novelada de Chris Steward, el ex batería de Génesis, quien una vez que abandonó el grupo, se enroló en la marina, fue guia en China y formó parte de un circo ambulante hasta arribar a la sierra de Granada, donde vive con su mujer, su hija Chlöe, gatos, perros, pollos, una oveja y un loro misógino. Asentado en el lado equivocado de un río, con ninguna vía de acceso y sin tomas de agua ni electricidad.

El libro, un exitazo. Y él es un personaje superconocido en su país, tipo Sabina aquí. Y esta noche fiesta, y mañana libros y Almudena Grandes, y Hanif Kureishi, y Jorge Herralde, y música y cine, y jardines decorados y una noche con mi chico fuera de Madrid.