Esta tarde, al salir de trabajar, he pasado por El Dragón Lector para recoger los libros que regalaré a mis sobrinos por la Feria del libro. Normalmente suelo comprarlos en el Retiro durante la feria, pero como este año apenas he ido, muy a mi pesar, los he escogido en con P en la tienda. Espero que a los niños disfruten tanto con estos regalos tanto como yo escogiéndolos. Para A he comprado la Enciclopedia prehistórica de las megabestias, una auténtica obra de ingeniería del papel plegado del artista y un poco mago Robert Sabuda.

I es mi ahijada, y aun queriendo a los tres por igual, no puedo negar que lo es, y que me derrite con esos abrazos que da. A ella le he comprado un libro muy bonito titulado “Boda en el castillo mágico ” (SM) , un libro de juego con el desplegable de un castillo de hadas.

Y para E, la pequeña (de momento), un clásico que siempre quise que me regalaran cuando era pequeña y que termino regalando yo para quitarme la espinita, uno de los álbumes infantiles más populares del mundo con ilustraciones de David Mckee…no puedo dar más pistas, es…¡El elefante Elmer!, claro que sí.

Como El dragón lector tiene muy buen corazón, ha metido en la bolsa un regalito para mí, que sin saberlo él, ha sido el primer regalo de mi inminente cumpleaños. He pedaleado hasta casa rápidamente, con ganas de hojear el precioso y ya inolvidable “Princesas olvidadas o desconocidas”, y soñar con las ilustraciones de Rebeca Deutremer (dedica por favor unos minutos a su página, merece la pena).