You are currently browsing the monthly archive for diciembre 2008.

Antes de que me empiece a complicar con más maletas, ires y venires, aquí va esta preciosa postal que he recibido de B, una buena amiga fotógrafa a la que podéis visitar en su propia página. Y si pasáis por Burgos, os invito a visitar en el CAB su trabajo, expuesto hasta el 18 de enero.

Postal Belencia

Aprovecho para desearos a todos una buena entrada y salida de año, pero sobre todo quiero daros las más profundas y sinceras gracias por visitar este minúsculo blog, que sin lectores no sería nada, esta parte de mi vida no existiría; y sería una lástima porque si tenéis blogs ya sabéis la alegría que da ver que alguien se interesa por lo que escribes, te sigue y te anima con cada visita y comentario, y sin conocerte de nada. Y bueno, no sigo porque me pongo muy cursi, pero que ojalá fuese yo un genio dentro de una lámpara para poderos conceder tres deseos a cada uno de vosotros.

Y el primero sería salud, brindemos, ¡Salud!

Esta canción de Feist ya me encantaba, pero ahora que conozco su versión para Barrio Sésamo, ¡me gusta aun más!

Debo un buen post con todos los avances en crochet y amigurumi de las últimas semanas, que no son pocos.

Muchos besos

Acutalización: para quien quiera oir la original, que también da un buen rollo que no es de este mundo:

¡Por fin, por fin! Alegría, que ya está aquí el próximo (que da como cosa decir el “último”) libro de ella, la mejor, la que me hace tartamudear, señores, pónganse de pie por favor: Ana María Matute!

Ana Mª Matute y portada

Me he enterado de que sale ya a la venta en la edición digital de El Mundo, donde además se puede leer el primer capítulo y yo no se qué hacer, ¿lo leo o no lo leo? si lo leo sería como ver los primero 15 minutos de una temporada entera de Lost, pero ¿y si no lo leo y me cae un tiesto en la cabeza y me quedo sin saber cómo empieza el próximo libro de la Matute?

Veo además que el jueves 18 hay un encuentro digital con ella, que enviemos preguntas. Yo le preguntaría qué hay que hacer para evitar que algún (lejano) día su luz se apague. Lógicamente, jamás le preguntaré algo así.

Hace tiempo leí en el fantástico libro de Bill Bryson “Una  breve historia de casi todo“, que proporcionalmente, la distancia que hay entre la tierra y el sol, es la de un grano de arena a 26 km de una naranja. Bien, esa es también la relación que hay entre el ciclismo urbano en Madrid, y en cualquier otra capital de las que he visitado ultimamente, y no sólo lo digo por Barcelona, en el que el servicio de préstamo gratuito de bicicletas, bicing, es una realidad de la que se benefician miles de personas al día. Que no me vengan con que en Madrid hay mucho tráfico o que está cuesta arriba. Las pocas iniciativas del ayuntamiento son inviables como opción real de transporte en la ciudad, y sin un apoyo real de las instituciones y medidas efectivas para educar a conductores y ciclistas de la necesidad de convivencia de ambos medios, es casi imposible que la gente se anime. Es verdad, en Madrid el tráfico es muy agresivo, pero ¿acaso en Londres no deberías serlo igual, o más?

Sin embargo, conviven. En los semáforos se respeta a las bicicletas, reservando un espacio para que puedan situarse delante de los coches y compensar la velocidad cuando se pone en verde.

semáforo en Londres

Para ayudar a los ciclistas a llegar hasta ese área, la calzada está señalizada:

acceso bicicletas

En Estocolmo, “el cielo de los ciclistas buenos”, se encuentra este ingenioso diseño para que parada de autobús y carril bici no se estorben mutuamente:

Parada de autobús Estocolmo

En Roma puedes pasear junto al Tíber mientras atraviesas la ciudad, y no molestas a nadie…

Paseo Tiber

Tenía muchísima curiosidad por saber qué me iba a encontrar en Tokio, y por fortuna para ellos, el tema de las bicicletas en la ciudad, es una rutina habitual. Ahí no hay carril bici más que para cruzar la carretera, en la acera no hay ninguna marca. Y no pasa nada.

Carril bici Tokio

Más carril bici

No carril bici

¿Y cómo hacen para candar las bicicletas, para aparcarlas? Bueno, teniendo en cuenta que en el metro comprobé con mis ojos que Japón es un país seguro, al ver a muchas mujeres con el bolso a la espalda abierto ( ¡inaudito!), te puedes imaginar que no hacen falta gruesos candados. Las pocas bicicletas amarradas a algo, se unían con un tonto cablecito quitamiedos.  La rueda de atrás de sus bicicletas tiene una especie de pinza que impide pedalear si no se desbloquea, y con eso se apañan.

copia-de-dsc_0148

No apilar bicis, sumimasten

Cuando el espacio es un problema…

Bici plegabilisima

Y el hallazgo: la súper sillita para niños. ¡Así sí van seguros y cómodos!

Bici con sillita

Es como un cuerpo sin alma.

No recuerdo de dónde saqué esta ilustración, pero ¿a que es chula?

Libros viejos, zapatos usados

Categorías

¿Cuándo?

diciembre 2008
L M X J V S D
« Nov   Ene »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031