Llega finales de mayo, y llega la feria del libro de Madrid, cuando el paseo de coches se trufa de casetas institucionales, editoriales y librerías, y llega también ese descuentito que nos permite aprovisonarnos de lecturas para los meses de verano con un cierto alivio para el bolsill0. Este año he medido mucho cada compra por dos motivos que en el fondo son uno: el “presu”  no es el mismo de otras ediciones, y el espacio destinado a libros en mi casa se va a ver obligatoriamente mermado con la llegada de Roque. Y es que pronto la habitación que hace las veces de biblioteca auxiliar (ya que la entrada la tenemos cubierta de suelo a techo de Billys llenitas de libros), la vaciaremos para pintarla de algún color bonito, una cenefa de elefantitos o algún otro motivo cursi, una cómoda, un armarito y una cunita para que duerma el bebé. Y ese dinero y ese espacio, que antes alegremente se cedía para libros, pronto tendrá otro destino.

Tenemos unos títulos ganadores, entre O y yo hemos comprado:

Libros feria del libro 2009

El arte, de Juanjo Sáez (Reservoir books). Si, es posible que Juanjo esté sobrevalorado, pero qué le voy a hacer, si sus dibujitos me hacen tilín. Además O está colaborando con él en una serie de animación para Tv3 y estoy en esa fase en la que me hace gracia que me firmen libros. Tiene buena pinta, gustará más o menos, pero el chico tiene su estilo.

La señorita Smila y su especial percepción de la nieve, de Peter Hoeg (Tusquets). Uno de las alumnas del curso de editores de Siale del año pasado lo recomendó (no se si fue N o C) y lo había olvidado hasta que pasé por la caseta de autores nórdicos. Tengo muchísimas ganas de leerlo y cuando ví que había una edición barata, me puse bien contenta. Me parece que se rodó con poco éxito una versión para el cine, ¿le suena a alguien?. Éste, para la estantería de libros nórdicos.

Spanish horror, de Víctor Matellano (T&cb editores). Repasa los principales títulos, autores, productores, maquilladores y efectos de las películas de género rodadas en España y dirigidas por cineastas como Naschy, Jesús Franco, Narciso Ibáñez Serrador o J.A. Bayona, entre otros. Está bastante actualizado, ya que toca éxitos recientes, y contiene mucho material gráfico, fotos curiosísimas para los interesados en el cine de terror hecho en España. Y con prólogo de Christopher Lee, ni más ni menos (ni más ni meeenoooos). Para la estantería de libros de cine.

Sagas islandesas, las de Odd Flechas y Hrólf Kraki (Gredos). Por lo poco que sé, tienen la importancia de un Quijote islandés. Historias en prosa que narran aventuras de los siglos X y XI centradadas en las aventuras de las familias y colonos islandeses de la época. En unas condiciones tan extremas como las que tenían que superarse a diario en ese país en esa época, seguro que la tradición oral tuvo que tener un peso y un valor enormes para que hayan llegado hasta hoy. Si he dicho alguna tontería perdonadme, sé muy poco de estos libros y por eso los he comprado. Para la nórdica.

Mi planta de naranja-lima, de José Mauro de Vasconcelos (El Ateneo). Y vuelvo a los jóvenes editores de la Sociedad Iberoamericana de amigos del libro y la edición, a quien tengo la fortuna de acompañar un mes y medio al año. Cada año sale este título en la sobremesa, raro es el alumno que no lo ha leído, y tratándose de talentosos lectores, qué menos que dejarse aconsejar por sus doctos paladares, yo, me aprovecho de sus consejos, ¡tengo mucha suerte!. Para la estantería de infantil.

Todavía queda la segunda fase de compras, y es que mi sobrinos no tienen reyes en casa de la tía Tarta, los reyes llegan en junio con la feria del libro. Iré a la caseta de El Dragón Lector a dejarme aconsejar por la encantadora Pilar y llevaré cuatro libros para los cuatro niños más bonitos que conozco. Este año los dos mayores han escogido sus propios títulos, de aquí a nada espero que me puedan acompañar a esa bombonera que es la libería del El Dragón Lector, cómo pasa el tiempo…